Misma cantidad de huesos y músculos

Como seres humanos que somos, todos tenemos grandes similitudes anatómicamente hablando, y salvo causa mayor, todos tenemos las mismas piezas, los mismo elementos, órganos, músculos, huesos, tendones, ligamentos, etc … lo que ocurre es que todos estos elementos conjugados entre si, ofrecen infinitas combinaciones y posibilidades, por tanto, no todos los usamos de la misma forma.

También es evidente señalar, que podemos tener los mismos músculos pero no con la misma fortaleza, o los mismo huesos pero no con la misma densidad ósea o las mismas articulaciones pero no con la misma movilidad. En cuestión de rendimiento, la capacidad ACTUAL para usar tus «piezas», (huesos, ligamentos, músculos, etc) es tu límite. Pero este «limite» siempre ese ve como un handicap, como una barrera infranqueable y casi nunca se analiza como un punto de partida para un crecimiento y mejora a futuro.

Puede haber factores genéticos que en un contexto de alto rendimiento sean determinantes, ¡claro que si!, pero para practicantes marciales que podemos ser, tú que lees y yo que escribo, cambiar la forma de utilizar el cuerpo puede ser por mucho, la evolución que llevas tiempo buscando.

 

Para nosotros, humildes practicantes de Karate Do, la referencia del Maestro Aoki ha sido determinante. Descubrir la práctica de AokiBioenergía y trabajarlo de forma continuada ha sido el inicio del camino para evolucionar con paso firme, para cambiar nuestra interpretación del Karate y para crecer como artistas marciales. Pero no se queda ahí, entrenar AokiBioenergía puede aplicarse a cualquier otra disciplina y por tanto obtener una sustancial mejora. Puede ser algo tan simple como mover la piezas adecuadas y en el orden correcto, tal y hace el maestro.

Pero antes de todo esto, quizás deberíamos preguntarnos, ¿por qué se bloquea nuestro progreso? ¿dónde se produce el atasco y por qué nos cuesta tanto disolverlo? Bajo mi punto de vista, la respuesta radica en que no somos nada creativos, no investigamos ni mucho menos analizamos. Caemos en la repetitividad y no buscamos mas allá de la superficie, de lo meramente visual. Estamos tan esclavizados por el sentido de la vista que no somos capaces de sentir y ya no digamos percibir …

En realidad tenemos muchas más capacidades de las que pensamos. ¡Todos nosotros, sin excepción alguna! Lo que ocurre es que somos mucho más propensos a centrarnos en nuestras limitaciones actuales, en lugar de nuestro posible y futuro desempeño. A esto hay que sumarle que realizar ese trabajo requiere de energía y disciplina, pero nos guste o no, ese es el camino. Debemos desmenuzar el problema complejo en partes mas pequeñas para ir avanzando paso a paso.

Pero vamos a tratar de «aterrizar» todo esto con un ejemplo. Supongamos un trabajo de pierna, algo que a muchos karatekas se les atasca. Y para que no sea muy sencillo elegiremos Mawashi Geri o Yoko Geri Kekomi, unas técnicas complejas. Que cada uno elija la que peor ejecute. No se trata de dar una explicación de cómo ejecutarlas porque la idea es solo aportar ideas que cada uno pueda usar para su propio análisis, investigación y mejora.

Por lo tanto, partimos de que tenemos dos piernas y con total seguridad puedo afirmar que la sensación a la hora de ejecutar dichas técnicas con una o con otra será muy diferente. Esto es así porque también en las piernas hay una zurda y una diestra. Entonces ¿qué hacemos? Muy sencillo, en lugar de ejecutar sin más, analiza cómo mueves cada parte de la pierna con una y con otra. Observa cómo mueves cada articulación, cadera, rodilla, tobillo. Presta atención, no solo a la pierna que golpea, sino mas importante aun, a la que apoya y te sujeta firme en el suelo.

Desmenuza cada parte del recorrido, kakae komi ashi: elevación de la rodilla, keri kanashi: Extensión de la pierna, jiku ashi: Base de apoyo, koshi: acción de la cadera y hiki ashi: recogida de la pierna. Comprara y estudia donde está el problema, cómo puedes cambiarlo y mejorarlo. Tu cuerpo tiene todas las respuestas, pero debes escucharle. Se trata de ir analizando y puliendo todos y cada uno de los aspectos a corregir que encuentres. Observa, compara, analiza, prueba, cambia y consolida.

Esto proceso es infinito, ya que cualquier aspecto de tu práctica es susceptible de mejora. Lo puedes trasladar a oi tsuki, yodan age uke, zenkutsu dachi, kokotsu dashi, …  avance, retroceso, giro, equilibrio, makiwara, etc. Todo lo que quieras mejorar puedes hacerlo siempre que busques la forma adecuada para ello. Repetir por repetir sin saber qué, cómo y por qué lo haces, puede llegar a dejarte dando vueltas en círculos sin que tú mismo seas consciente de ello.

Como he dicho antes, realizar el camino requiere energía, porque te obliga a salir de tu zona de confort, pero a medida que descubres cosas, esos pequeños cambios te motivan a seguir … y poco a poco tu karate va cambiando.

¡OSS!

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